Las letras que aquí plasmo, no las escribo para ser criticado, ni busco una calificación por parte de nadie. Sólo escribo para mí. Escribo por escribir. Aunque la crítica puede ser constructiva, a veces lleva el intento de desapruebo, de incitar un cambio y de confirmarse a los ideales de el que critica, y no necesariamente como un aliciente. Este medium es más que un confidente, es una forma de desahogo.
Tuesday, July 8, 2014
Dios perdona, más no así Alemania. Vergonzosa y humillante derrota de Brasil
Noche histórica en Belo Horizonte, Alemania masacra 7-1 a Brasil y es Finalista del Mundial 2014; Klose llega a 16 goles
BELO HORIZONTE, Brasil. Jul. 8, 2014.- Hay veces
en que las palabras sobran, o que sencillamente no alcanzan para explicar la
magnitud de un suceso que puede marcar a todo un país, a más de 200 millones de
habitantes, quizás a dos generaciones. De la tragedia del "Maracanazo" a la
humillación del "Mineirazo", Brasil tendrá que soportar más tiempo sin ver a su
"Scratch" coronoarse en casa. Solo Dios sabe cuántas décadas podrán pasar para
que se repita una oportunidad así, un dios que parecía acompañar a la
verdeamarela y que lo perdonaba todo, hasta que llega Alemania y destruye
cualquier rastro del soplo divino.
La Selección Nacional de Alemania cumplió este
martes una de las noches más brillantes no de su propia historia, sino de los
anales del futbol universal. Muestra de poderío, fuerza, orgullo, mentalidad,
los teutones dieron la mayor humillación al legendario Pentacampeón del Mundo al
son de 7-1 en la primera Semifinal de la Copa Mundial de la FIFA 2014, nada
menos que en el Estadio Mineirao de Belo Horizonte, ciudad que no volverá a ser
la misma después del terremoto germano que sacudió la capital de Minas Gerais.
El horizonte ahora no será tan bello como lo pintan, será más bien sombrío y
desolador.
Por si fuera poco, la "Mannschaft" consiguió
poner otro nombre en los libros de oro del balompié, donde ya se encuentra
Miroslav Klose, quien consiguió ponerse como máximo goleador en la historia de
las Copas del Mundo tras lograr su gol 16 y dejar atrás al ídolo local Ronaldo.
Thomas Müller, Toni Kroos, Sami Khedira y André Schürrle completaron la masacre
antológica, que solamente tuvo una respuesta de Oscar, ya sobre el final.
Con una alineación fiel a su estilo y que repetía
lo presentado ante Francia, Alemania se plantó en el Mineirao con mayor
seguridad que ante los galos. Los pocos errores mostrados en los Cuartos de
Final no solamente se solventaron, sino que la demostración ante un Brasil que
adoleció de las ausencias de Neymar y Thiago Silva fue, sencillamente, brutal.
Quizás sabiéndose inferior, el "Scratch" intentó maquillar sus deficiencias con
ímpetu desde los primeros minutos. Apretando líneas, con Bernard y Dante para
sustituir a las sensibles bajas, los de Luiz Felipe Scolari quisieron devorarse
todo el pastel en un solo trago... pero el bocado era lo suficientemente
venenoso como para siquiera acercarle la lengua. Alemania impuso condiciones,
sometió la fiesta de los locales e hizo daño en el marcador apenas a los 10'
gracias a un Thomas Müller bien colocado de frente a meta tras un cobro de tiro
de esquina.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada
llegó 12 minutos después, cuando una triangulación le abrió las puertas a
Miroslav Klose en el área. El nacido en Polonia intentó colocar el balón, mismo
que fue rechazado por Julio César, pero el Brazuca quedó a merced del propio
Klose, quien no falló en la segunda oportunidad para poner no solamente el
mundano segundo tanto en el no menos mundano compromiso, sino que superó el
cielo que compartía con Ronaldo como el máximo artillero en la historia de las
Copas del Mundo. Su tanto 16 sencillamente silenció a los pocos optimistas que
quedaban en el Mineirao, a los pocos que se negaban a ver lo que pasaba, aunque
eran todavía menos los que veían venir la tragedia más grande ocurrida en el
futbol brasileño desde 1950.
En un abrir y cerrar de ojos, casi imperceptible,
apenas 3 minutos después del legendario tanto de Klose, Brasil ya tenía cuatro
en la frente. Otras dos anotaciones sepultaron por completo el encuentro. Toni
Kroos marcó un doblete a los 24' y los 25'. La goleada no solamente estaba
decretada, sino que el encuentro había conluido. Sami Kehedira completaría la
"manita" antes de que se cumpliera la media hora de partido, una humillación de
antología estaba consumada cuando apenas transcurría una tercera parte del
encuentro.
El orgullo del Pentacampeón obligaba a que la
verdeamarela se fuera otra vez al frente, ya no a buscar su boleto a la Gran
Final de Río de Janeiro, sino para maquillar el marcador. El resto del primer
tiempo e inicio del complemento, Brasil fue una triste versión sin alma, una
playera mítica que parecía flotar en 11 ocasiones en el terreno de juego, una
forma muy lastimosa de mancillar tan venerado y temido uniforme.
Los dirigidos por Joachim Löw sabían a quién
tenían al frente, y respetaron su trayectoria de la mejor manera: atacando,
intentando extender la goleada. Ya con André Schürrle en el campo en lugar del
titán Miroslav Klose, pondría los dos últimos tantos del encuentro, primero a
los 68' con un tiro dentro del área alemana y diez minutos después, culminando
una estampa, una obra de arte con poco ángulo, un tiro que entró por un rincón
imposible para cerrar la cuenta.
Ya con lágrimas en los ojos, el gigante
sudamericano daba sus últimas señales de vida, las cuales alcanzaron para que
Oscar, en una supervivencia de la aplanadora rojinegra que tenía enfrente,
descontara por fin en el marcador ya sobre el tiempo. Por fin un brillante
Manuel Neuer era vencido por primera vez en la noche, un último grito de
aliento, el canto del cisne del 'Pentacampeao' que se despedía de su propia
fiesta, que se iba de su casa con la cabeza agachada. Al anfitrión con la
historia más exquisita de todos los tiempos se le acabó la suerte, se le
acabaron las ideas, ultrajado monumentalmente, fue despojado de sus últimos
rayos de esperanza por un rival que es más severo que el mismo Dios.
En cierta manera, Alemania desquitó a equipos
como Croacia, México y Chile, los cuales fueron superiores en varios momentos a
la "Canarinha" en sus respectivos encuentros. Los germanos anotaron todos los
goles que no lograron esos tres equipos y pusieron a su rival fuera de su propia
miseria. No habrá un segundo "Maracanazo", la justiciera "Mannschaft",
irónicamente, se "apiadó" de su rival y le evitó la amargura de caer en casa por
segunda ocasión en una Final. Es difícil que Brasil se vaya con la cara en alto
de su Mundial, de la única Copa del Mundo que no podía perder, pero su coartada
perfecta se basa en las ausencias de Neymar, de Silva y, sobre todo, de una Alemania que, como águila orgullosa, vuela entre titanes,
gigantes y horizontes amazónicos y va rumbo a Río de Janeiro, donde varios
auguran un futuro brillante en Maracaná.
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